Nos dejaron una raqueta, y sin buscarlo nació un club.
BACAN nace de un grupo de personas que quería seguir jugando al bádminton en Cantillana. De unos amigos con una raqueta prestada a setenta jugadores.
Una raqueta prestada.
Juan Manuel León descubre el bádminton después de dejar el fútbol. En el pabellón coincide con José Manuel Cruz, El Maki, Pavero y otros compañeros que ya jugaban allí. Le dejan una raqueta, y empieza a jugar.
Un grupo de adultos jugando.
Durante varios años el bádminton fue una actividad entre adultos, sin una estructura formal de club. Solo eran personas que querían seguir haciendo deporte juntas.
La necesidad de formalizar.
Con el cierre del pabellón, las reformas y la llegada del COVID, todo cambió. Para volver a usar un espacio deportivo cerrado y cumplir la normativa, era necesario formalizar la actividad.
Nace BACAN.
Juan Manuel León registró el club, lo federó y dio el primer paso para que el bádminton tuviera una estructura legal en Cantillana. La intención no era construir un gran proyecto: era poder seguir jugando.
Los primeros niños y niñas.
Ese verano, junto a Antonio Molina, se hicieron actividades y clases en colegios. Juan Manuel se formó como monitor y llegaron los primeros alumnos. El primer verano fue gratuito.
Ahí empezó a ser un club.
El interés apareció. De unos pocos adultos jugando por afición, BACAN pasó a reunir alrededor de 30 jugadores. El bádminton dejó de ser cosa de unos pocos.
Un proyecto que no fue buscado.
BACAN no nació buscando ser lo que es hoy. Nació porque había personas que querían jugar. Con el tiempo se convirtió en un club de base: escuela, competición y bádminton inclusivo.
Nació de querer jugar. Terminó siendo una comunidad.Hoy entrenan setenta jugadores lunes, miércoles y viernes, y por las pistas han pasado más de doscientos.
El Club
BACAN
Entrena con el club de bádminton de Cantillana. Desde los 6 años, aunque nunca hayas cogido una raqueta.